Crisis financiera

Noviembre 9, 2008 at 3:28 pm (gobierno, internacional, politica) (, , , , , , )

Los por qué de la crisis financiera actual.
http://www.politicaydesarrollo.com.ar/nota_completa.php?id=7366 .

Creo que se trata de un análisis efectuado con mucha seriedad por un buen amigo y hombre de la causa nacional, trabajo este digno de tener en consideración pues, me consta por conversaciones con el autor, que no se trata de algo elaborado hace pocos días sino que viene anticipándolo hace ya mucho tiempo y antes de la caída estrepitosa de los últimos 40 días”.
Roberto Etchenique, Diputado de la Nación (mc).

Los por qué de la crisis financiera actual

En toda ponencia se debe partir siempre de una tesis general, pues la propia ponencia no es más que la demostración asertiva de tal tesis, o en su defecto demostración de su inanidad. Primera pregunta entonces: ¿Ésta crisis, es natural, accidental e involuntaria, porque se le fue de la mano a alguien, Bush, Bernanke o quien fuese, o es por el contrario una crisis inducida o provocada intencional y deliberadamente?
Respuesta apodíctica: ¡Esta crisis es inducida y provocada intencional y deliberadamente! Y esta es la primer tesis.
La segunda pregunta se refiere al objeto: ¿Con qué objeto la provocaron?
Respuesta: ¡La provocaron con el objeto de reasignarle un nuevo rol a EE.UU., no ya como única cabeza hegemónica del poder mundial, sino apenas como cabeza proconsular de una región determinada¡ Esta es la segunda tesis.
Ahora pasemos a la demostración.

Pues bien, aunque la crisis sea primero financiera, y luego económica, la misma no puede ser explicada desde la ciencia económica, pues los números en sí y por sí nada explican, sino que debe ser comprendida desde la geopolítica, pues ésta es una ciencia de las “totalidades”, y por ende incluye también a la economía, así como a las demás ciencias, cosa que es imposible a la inversa por mera prelación de conceptos, pues siempre lo “mayor” incluye a lo “menor”, y no al revés.

¿Pero cuándo comienza a gestarse esta crisis? Aunque parezca mentira, hace mucho tiempo.
Para ponerle un corte epocal, la misma comienza a gestarse desde tiempos de la administración presidencial en EE.UU., del manicero Carter, cuando la presidencia de la Reserva Federal la ejercía Paul Volcker.
Y por cierto se fue desarrollando gradual e imperceptiblemente, por etapas bien determinadas, la primera de las cuales, diseñada por Volcker se la tituló como “La desagregación de los activos físicos de la economía americana”, tal la publicación oficial de la Reserva, veinte años después de ejecutada, según lo establecen las propias leyes americanas.
Pero ¿esto, qué significa?
Que los EE.UU., debían dejar de ser productores de manufacturas de todo tipo, para consumo interno y exportación al entero mundo (cosa que hizo grande a Norteamérica), y pasar a ser un importador neto de manufacturas extranjeras para el consumo interno.
La primer consecuencia fue darle un mazazo a la columna vertebral del acero con centro en Detroit, y a partir de allí la centrifugación más colosal de la industria a la periferia de un imperio nonato, con el cuento que era más barato producir en Manila, por el menor costo de la mano de obra y no en EE.UU., por sólo poner un ejemplo, que se pueden multiplicar por miles, y para cualquier región del mundo donde posemos la mirada, empezando por Méjico.
Claro que a su vez se tenían que proteger otros sectores: la industria espacial, la militar, la informática y la biológica.
Así, hoy por ejemplo, de cada diez productos de consumo en EE.UU., nueve son importados, con un fenomenal rojo de la balanza comercial, como es de público conocimiento.
¡Primer objetivo logrado¡ Y como se advierte no ha sido casual, sino de diseño.
Esta es la primera ladera del análisis.

Para la segunda interpretación conviene primero hacer historia: la historia de las bancas, en particular una, la banca Rothschild.
El 19 de septiembre de 1812, nace en Francfort, Alemania, el judío Mayer Amschel Bauer, teniendo como pabellón el color rojo en el escudo, que fue el color de los judíos protestantes de Europa del Este, en alemán “rot-schil” de donde toma el nombre la Banca en cuestión, siendo este personaje el fundador de la dinastía. Con el tiempo fueron declarados nobles por lo gobiernos de Austria e Inglaterra.
¿Cuál fue siempre su estrategia financiera?  Trabajar a dos puntas, financiando a dos o más gobiernos contendores.
Así por ejemplo financiaban por igual a Napoleón Bonaparte y en paralelo al duque de Wellington.
Y la jugada maestra que le permitió convertirse en la banca más poderosa del mundo fue después de la batalla de Waterloo, pues teniendo un observador de la misma, hicieron correr el falso rumor en Inglaterra que la batalla la había ganado Napoleón y no Wellington, logrando el derrumbe accionario de la Bolsa de Londres. Y así mientras todos vendían a precio de bicoca, los Rothschild compraban todos los paquetes accionarios. Cuando la verdad se supo, las acciones treparon por las nubes con la consiguiente y espectacular ganancia de la familia Rothschild.

El testamento de Mayer a sus sucesores constaba de cinco puntos:
-        Todas las posiciones claves deben ser ocupadas por miembros de la familia;
-        En los negocios solamente puede participar los miembros de la familia, varones;
-        El hijo mayor del hijo mayor debe ser la cabeza de la familia, siempre y cuando la mayoría de la familia no decida lo contrario;
-        La familia debe casarse entre sí, con sus primos de primero y segundo grado;
-        No debe haber ninguna auditoría jurídica y ninguna publicación de los bienes.

No obstante este testamento, y antes de la Primera Guerra Mundial, comienzan a financiar a otras bancas incipientes como la presidida por John Pierpont Morgan, a la Kuhn Loeb, a John Rockefeller y sus negocios petroleros, a la Estándar Oil, a los ferrocarriles americanos de Edgard Harriman y a las acerías de Andrew Carnegie, entre otros.
Como se ve por la historia, todas las bancas conocidas hoy, son dependientes y subsidiarias de la familia Rothschild.

En 1910 la mentada familia toma una decisión trascendental: fundar una banca de bancas “privada” en el ámbito jurisdiccional de EEUU, que hiciera las veces de Banco Central americano, siguiendo el criterio proverbial en palabras de Rothschild: “Dejadme controlar y fabricar el dinero de una nación poderosa y no me importa ni quién gobierna, ni quién escriba las leyes”.
Para tal cometido comisionan a dos banqueros dependientes, John Schiff y Paul Warburg a llevar adelante la idea.
La primera reunión secreta se realiza en la isla Jekyl de propiedad de J. P. Morgan.
El primer intento lo hacen a través de un senador adicto, Nelson Aldrich, pero fracasan ante la tenaz oposición del gobierno republicano y conservador de ese entonces.
El segundo intento lo harían en tres etapas: primero dividiendo a los republicanos en dos facciones antagónicas; segundo financiando al candidato demócrata Woodrow Wilson, que saldría victorioso en las elecciones presidenciales de 1912; y tercero haciendo sancionar la ley de creación de aquella banca de bancas.
Como Wilson no tenía mayoría de parlamentarios en el Capitolio, esperan con paciencia un año, eligiendo cuidadosamente la fecha propicia. Así un 23 de Diciembre de 1913, cuando la mayoría de los parlamentarios estaba ya de vacaciones navideñas, la ley de marras fue sancionada en una elección amañada, dándole el nombre de Reserva Federal de EE.UU.

¿Cuáles fueron las bancas que integraron la Reserva Federal americana como sus legítimos dueños?
La banca Rothschild de París y Londres como accionista mayoritario;
-        La banca Lazard Frères de París;
-        La banca Israel Moses Seif de Italia;
-        La banca Warburg de Amsterdan y Hamburgo;
-        La banca Lehmann de Nueva York;
-        La banca Kuhn Loeb de Nueva York;
-        La banca Rockefellers (Chase Manhattan de Nueva York) como segundo accionista;
-        Y la banca Goldman Sachs de Nueva York.
Y el primer presidente de la Reserva Federal fue Paul Warburg.

¿Cuáles son las prerrogativas de la Reserva Federal? Básicamente dos: crear o acuñar moneda sin ningún tipo de control por parte del gobierno americano y regular el mercado financiero.
Es pues la FED quien le presta al gobierno de EEUU, los dólares que necesita a cambio de Obligaciones como garantía.
Al menos hasta 1992, fecha en que se pierden los registros, las Obligaciones en poder de la FED ascendían a la friolera de 5 trillones de dólares, lo que significa en realidad que, tanto el Estado como el gobierno de EEUU, son cautivos o rehenes de la Reserva Federal.
En definitiva este es el secreto mejor guardado en América.

Quien en su momento intenta quitarle estas prerrogativas a la Reserva Federal fue John F. Kennedy, siguiendo el precepto constitucional americano en la Sección Ocho que establece que, “acuñar moneda y determinar su valor es facultad del Congreso de los EEUU”. En razón de ello, Kennedy firma el Decreto 111.110 anulando aquellas prerrogativas.  Pocos meses después moría asesinado en Dallas.
Y ya en vuelo de regreso a la Casa Blanca, Lyndon B. Johnson, Vicepresidente y reemplazante de Kennedy anula aquel decreto.
Resulta claro entonces que los motivos del asesinato de Kennedy no fueron los misiles en Cuba, ni las reuniones con su par soviético Nikita Kruschev, sino el mentado decreto: otro de los secretos mejor guardados en América, y la huera película sobre la bala “que dobló siete veces en las siete esquinas”.

Para abreviar, la historia de la FED se podría dividir en dos etapas: la primera desde su creación hasta el gobierno de Richard Nixon, el presidente número 37 de la lista, y la segunda desde allí hasta el presente, al menos a grandes rasgos.

¿En qué consistió la primera etapa? En lograr que todos los gobiernos del mundo y sus bancos centrales se desligaran del oro como garantía de sus monedas, y que el mismo fuera acumulado en EE.UU. Cuando ese objetivo fue logrado, Richard Nixon, como presidente de EE.UU., en 1971 anula la convertibilidad del oro en dólar y al mismo tiempo anula la garantía estatal sobre el valor del dólar.
¿Para quién trabajaba Nixon, previo a llegar a la presidencia de EE.UU.? Trabajaba como abogado para el judío Suchowlinsky, nacido en Grodno, actual Bielorrusia en 1902, más conocido como Meyer Lansky, capo de “tutti li capi” de la mafia americana, en sociedad con Charles Lucky Luciano, en particular en el juego de los grandes casinos de Las Vegas, de la Cuba del corrupto Batista, y de Papa Doc Duvalier, y por supuesto ligado a través de Meyer, a la banca Rothschild.

A partir de allí, ¿qué fue el dólar? Un mero papel sin ningún respaldo.
Hemos de saber que el verdadero respaldo de toda moneda es la riqueza creada por el Trabajo, como segundo factor de la producción, sobre la Tierra como primer factor de la producción, pues la moneda, en esencia, no es más que un “patrón de medida”, como lo es el metro para la longitud, o el litro para los líquidos, etc.
¿Y qué mide la moneda? Mide la riqueza creada.
¿Y el oro, qué es? Una riqueza como cualquier otra, pues es permutable por cualquiera de las otras riquezas creadas por el esfuerzo del hombre y su trabajo sobre la tierra como primer factor de la producción. Por ende el oro es permutable por, por ejemplo, una casa, un barco o la bicicleta de la esquina, según su valor o disvalor: es una riqueza como cualquier otra, con la ventaja comparativa que no se degrada por el paso del tiempo, como una casa o la mentada bicicleta, por caso.

Ahora bien, si como vimos en la primera parte del análisis, Paul Volcker mediante, EE.UU., dejó de producir riqueza, y el dólar se desligó del oro, Nixon mediante, el dólar en la actualidad, ¿qué es? ¡Un mero papel sin ningún respaldo¡ ¡Eureka¡

Hecha esta sumaria síntesis historiográfica, volvamos ahora al presente y la mentada crisis financiera.
Afirmamos en el inicio de esta nota que esta crisis era provocada intencionalmente, y hacia la demostración vamos. Hagamos ahora un análisis inverso, de “adelante para atrás”.
Si quien esto escribe, megáfono mediante, vociferase en una plaza pública que EEUU, entró en recesión, ¿se moverían las Bolsas bursátiles del mundo? La respuesta obvia es ¡NO!
Si lo mismo dijera la presidente Cristina Fernandez, ¿se moverían las Bolsas mundiales? La respuesta obvia es ¡NO!
Incluso pasaría lo mismo ante una declaración del ignoto ministro de economía de la Argentina, Carlos Fernandez.
Y para subir la apuesta, ¿Qué ocurriría si el magnate Soros dijera lo mismo? Nada. Las bolsas bursátiles no se moverían, como de hecho no se movieron ante cada una de sus declaraciones.
Pero si la afirmación es del presidente de la Reserva Federal, Benjamín Bernanke, ello es distinto pues la FED es quien regula el mercado, y por ende provoca las subas o bajas de la Bolsa.
¿Y qué declaró Bernanke?
Que EEUU, entraba en un período de “recesión”, con cierto peligro de entrar en “depresión”. ¿Fue un exabrupto o un error declarar tal cosa?
Si hubiera sido un error hoy no estaría al frente de la FED., pues sus mandantes, los Rothschild, lo hubieran echado por inútil. Y si hoy sigue en el cargo, significa por ende que su declaración fue con “toda intención”. ¿Cuál? La misma que la engañifa de Waterloo: ¡Provocar la caída abrupta de todas las acciones y apoderarse de todas ellas, a la baja, de las principales empresas americanas que aún quedan en pie, aquellas, supuestamente protegidas, que hacen al “supuesto” poderío americano.

Pero sigamos en esta sindéresis prospectiva.
Cuando la crisis “se provoca”, Inglaterra reacciona de distinta manera que EEUU  ¿Cómo lo hace?  Rescatando in totum al sistema bancario mediante el simple método de dar liquidez a los bancos para no interrumpir el crédito interbancario, y, por consecuencia el crédito al usuario o ciudadano común, sin meterse a rescatar papeles “tóxicos”.
Y lo mismo hace luego la Comunidad Económica Europea, Sarkozy mediante.
¿Y qué hace EEUU, el causante de la crisis? Procede por etapas. Primero soltándole la mano a algunas bancas, como la Lehmann para desatar la crisis. Luego con el compromiso estatal por 700.000 millones de dólares para hacerse cargo de los papeles “tóxicos”, hipotecas de riesgo entre otros, y después “apalancar” algunas bancas, siguiendo la metodología inglesa.

¿Qué significa esto?
Que las bancas nunca pierden, pues los papeles tóxicos los asume el Estado (y por ende todos los contribuyentes de EEUU), mientras que las bancas quedan libres de riesgo. Es decir, un Estado y un gobierno cautivos.

¿HACIA DÓNDE VAMOS?

¿Pero cómo, una banca judía, los Rothschild, soltándole la mano a otra banca judía, los pícaros hermanitos Lehmann, cofundadora además de la Reserva Federal?
No resulta extraño, porque la historia de este pueblo milenario comienza con una traición.
Nos cuenta la Biblia, que Isaac tuvo con su esposa Rebeca dos hijos mellizos. Nace primero Esaú, y tomado del talón de Esaú, nace después Jacob, nombre que significa en hebreo antiguo “el que nace tomado del talón de su hermano”, precisamente. Ya viejo y casi ciego Isaac, un día Jacob y en complicidad con su madre Rebeca, se disfraza de Esaú, para lograr que su padre Isaac lo bendijera con la “primogenitura”, cosa que logra, despojando y traicionando a su hermano Esaú.
¿Se vengó luego Esaú de esta traición?  Sí, ciento de miles de veces en la historia incluso durante la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo de Jacob nacerían las doce tribus de Israel, que, para no ser menos que su padre, se traicionaron entre sí cientos de veces, en lo que se podría caracterizar como una guerra civil semita que sigue hasta hoy.
Y ¿quién lo dice? La Biblia. Sólo basta tomarse el trabajo de leerla.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que en la actualidad, aunque la banca conserve el nombre de sus fundadores, los hermanos Lehmann, sus actuales dueños, si bien judíos, nada tienen que ver con aquellos hermanos fundadores, en ningún aspecto.
Pero además se oponían tenazmente a que EEUU, dejase de ser la potencia unipolar del mundo, cuando la decisión del poder mundial es de organizar al mundo de modo multipolar, que es hacia donde vamos. Y si se oponían había que dejarla caer, de paso para desatar la crisis.
¿Y el pasivo de esta banca, quién lo asumió comprando los papeles “tóxicos”. El Estado americano, y por ende los contribuyentes.
¿Y los activos? Los compró ¡oh, casualidad¡, un banco inglés, el Barclay. Y significativamente dejaron caer luego al cuarto banco comercial de EE.UU., el Wachovia.
¿Por qué? Porque era el banco donde los chicos malos de la CIA enjuagaban los trapos sucios.
Es decir que se le pega un mazazo financiero al núcleo duro de la CIA que también se oponían al nuevo rol de los EEUU. Lo que se dice, bien selectivos.
¿Y cuántos más caerán? Todos los que se resistan al cambio.
¿Y cuánto tiempo durará la crisis? Todo el tiempo que sea necesario, hasta que los núcleos duros del poder americano entiendan y acepten el nuevo rol.

¿Y por qué se toma ahora esta decisión? Por varias razones.
En primer lugar porque ya se está en un grado de avance importante en la construcción de los diversos polos de poder, como veremos más adelante.
Y en segundo lugar porque sectores del poder americano estaban tomando decisiones unilaterales en sentido contrario. Por ejemplo, ¿cuáles? A principios del año pasado se publicó oficialmente la doctrina hasta el año 2016 del Comando Sur del ejército americano.
En ella sostienen que, con prescindencia de quién sea el presidente de EEUU, ellos van a realizar “invasiones selectivas” en Sudamérica, en razón de lo cual se crea luego la IV Flota.
Pero resulta ser que Sudamérica ya tiene designado el Estado procónsul, que no es otro que Brasil, secundado por otro Estado procónsul como es Chile. Ergo, nada tiene que hacer aquí la IV Flota, y por ende había que parar ahora, ya mismo y en seco, estos intentos a contrapelo de lo que el poder mundial ha establecido, pues cada Estado procónsul tiene a su cargo su propia región sin que ningún otro Estado ajeno interfiera en la función asignada.
Por consecuencia, si en EEUU, existen sectores que se resisten al cambio se los hace caer mediante esta crisis, que no es más que seguir la fórmula masónica de “solve et coagula”. Primero se “disuelven” los sectores díscolos, y luego se “concentra” en una nueva fórmula de poder. Y como se ve, el poder mundial tiene cómo hacerlo, en particular porque en EEUU, gobierna Bush que como pariente de la reina Isabel (Bush padre es primo 5to de la reina) es una cuña geopolítica inglesa en la estructura del poder americano.

Y que Brasil ya cumple a destajo la función asignada no cabe la menor duda. Se puede ver su función en la crisis boliviana. Primero Lula, hace el guiño para que Evo expulse al embajador americano acreditado en Bolivia, y luego, junto con Bachelet, obligan a Evo a sentarse a negociar con quien no quería negociar, es decir los Prefectos de las regiones autonómicas, conteniendo de paso la política desestabilizadora del monigote Chávez. No hace falta entonces presencia yanky en esta región, al menos de aquí en adelante.

Hemos hablado de Estados procónsules. ¿Por qué esa designación? Porque el poder mundial sigue el modelo establecido por un historiador y geopolítico inglés, Arnold Toynbee que lo ideó en base a lo que fue el Imperio Romano, al menos en las formalidades, pues en efecto, amén del Emperador, las distintas regiones conquistadas por Roma eran conducida por procónsules designados por el Emperador.
Y así como Sudamérica ya tiene a sus procónsules ejerciendo su función, en otras regiones también se perfilan sus procónsules, pues en la Unión Europea, esa función ya la ejerce plenamente Francia y su presidente Sarkozy, secundado por Berlín, al menos por ahora, y hasta tanto no se sume a la Unión Europea, la Rusia de Putin, que será el principal procónsul llegado el tiempo.
Pero como, ¿Rusia, integrando la Unión Europea?  Sí, pues tal como alguna vez dijera Gorvachov, Rusia es la otra puerta de Europa, la “puerta del estero”, siguiendo en este caso la política de Pedro 1º el Grande que, abandonó la política cultural de Bizancio, y adhirió a la política cultural de Europa Occidental.

¿Pero quién es Sarkozy?
Su nombre completo es Nicolás Paul Stéphane Sarkozy de Nagy-Bocsa. Hijo de un judío inmigrante de Hungría, nacido en Budapest, probablemente perteneciente a la tribu judía histórica de Zebulón, y de una judía sefaradí conversa al catolicismo de nombre Andre Mallah.
De la mano de su abuelo comenzará su carrera política en el viejo partido de De Gaulle, recorriendo paulatinamente casi todos los cargos políticos del estado francés, en un casi perfecto cursus honorum, hasta llegar a la presidencia.
Cuando se casa en segundas nupcias con la italiana Bruni, se va de luna de miel a Egipto. ¿Y allí qué hace? Hace el mismo recorrido iniciático que en su tiempo realizó Napoleón Bonaparte, el mismo que a su vez había realizado mucho antes, Alejandro Magno, quien previamente había sido iniciado por su maestro Aristóteles y su doctrina esotérica denominada acroática.
Pero si Napoleón sólo pudo recorrer Egipto, y no la India del norte como Alejandro, Sarkozy, a su vez sí recorrió aquella ignota región y sus templos, siguiendo acaso los consejos histórico-iniciáticos que fijara Gurdief. Ese solo hecho, para los que saben leer en profundidad, denotaba el perfil del futuro procónsul.
Y luego su política internacional. Cuando nadie se lo esperaba lo sentó a la mesa al libio Kadafi, y le vendió la friolera de diez mil millones de dólares en armamento. Y por supuesto no le pidió permiso a Bush, sino que al contrario lo obligó a mandar a Condolezza Rice a Libia a sentarse con Kadafi.
Luego se dio el lujo de hacer una alianza estratégica con Brasil para la construcción de armamentos sofisticados, incluido submarinos atómicos.
En la crisis del Cáucaso, entre Rusia y Georgia, Putín sólo aceptó negociar con Sarkozy, y con nadie más, es decir con un verdadero par.
Y por último, en la actual crisis financiera, y siguiendo el modelo inglés les juntó la cabeza a todos los mandatarios europeos a adoptar la misma política, y por primera vez en la historia, Europa se movió como un solo cuerpo bajo la conducción de Sarkozy. ¿Es o no es el procónsul?

Faltan no obstante, vertebrar otras zonas difíciles, como el mundo islámico, por ejemplo. Y para esto quien actuó en primer lugar fue el Papa Benedicto, uno de los grandes geopolíticos de la actualidad, con prescindencia de la Fe de cualquiera. ¿Y cómo fue que actuó? Como es usual en geopolítica provocando un conflicto, sobre una realidad preexistente.
Lo hizo durante la conferencia de Ratisbona, cuando criticó a los islámicos violentos provocando una enorme revulsión en el mundo islámico de profundas consecuencias. ¿Pero a dónde apuntaba?
En la Argentina, cuando los analistas estudian críticamente al mundo islámico se refieren, según los casos, a chiitas, sunitas, alauítas, ismaelítas, y drusos. Pero no es ahí donde apuntó el certero dardo papal, sino a otras realidades más profundas: apuntó a separar a aquellos que creen en la “pequeña guerra santa” de los que creen en la “gran guerra santa”.
¿Y esto qué significa? Los que adhieren a la “pequeña guerra santa” son los que combaten contra otro hombre supuestamente hereje del Islam.
Los que adhieren a la “gran guerra santa” siguen otro precepto que se expresa de la siguiente manera: “Hay que ser buen campesino del alma, para desbrozarla de espinos y sembrar buenas mieses en ella”. Es decir, es el combate a muerte contra los propios defectos personales que nos impiden comprender las realidades trascendentes. Y de los más de mil millones de musulmanes, apenas unos cincuenta millones adhieren a la “pequeña guerra santa”, es decir que en realidad son una minoría dentro del Islam.

Luego de aquella conferencia, el Papa hace el gesto de avenimiento con la enorme mayoría del Islam que, representados por los principales teólogos del Islam, más de trescientos, le piden al Papa por carta oficial por la paz. Con lo cual el Papa le pega un mazazo semántico a la estrategia de EEUU, para la región, y de soslayo también al estado israelí, pues ¿cómo hacerle la guerra a un pueblo que pide por la paz?
No conforme con ello, el Papa completa el gesto en Turquía y rezando en la Mesquita. Pero ¿por qué elige a Turquía para hacer tal gesto?. Porque el Vaticano se opone a la política yanky de permitir el ingreso de Turquía a la Unión Europea. Esta oposición no es un mero capricho sino una visión geopolítica genuina, pues el Vaticano sabe por historia que Turquía fue la cabeza imperial del Imperio Otomano que gobernó sobre el mundo musulmán, y por ende tiene de hecho el ascendiente para ser la primera cabeza proconsular para el mundo islámico.
¿Basta con ello? No, porque no todos los musulmanes son de estirpe semita, sino que hay muchos que son de estirpe aria, como los Sig de la India o la vieja Persia, o los negros del África que son en verdad descendientes de Cam o camitas.
Se hace necesario entonces una segunda cabeza proconsular que no es otra que Teherán, porque la vieja Persia también tiene conciencia imperial porque allí se fundó el Imperio Aqueménida, y hoy, los ayatolah tienen un gran ascendiente sobre otros musulmanes difíciles de contener como los mujaidines afganos y los talibanes.
Y para esta tarea, el socio del Papa fue Vladimir Putin que viajó a Teherán para incorporarlos a esa misión, pues por lo demás, los países del sur de la ex Unión Soviética, también son musulmanes que hay que contener, y ello es vital para los intereses rusos actuales.
¿Dónde quedará entonces la pulsión geopolítica belicista de EEUU, contra Irán?
Quedará en la nada, pues por otra parte, como cabezas proconsulares electas, ya están cumpliendo su función, como por ejemplo Turquía que hoy es mediadora entre Siria y el estado de Israel por la cuestión de las alturas del Golán. Mediación que nadie pudo llevar a cabo hasta ahora, y sí en cambio Turquía. Su historia imperial lo acredita.

Y la quinta región tendrá, lógicamente la primera cabeza proconsular en Pekín, y la India será la segunda cabeza.
¿Y Japón? Japón es al Asia, lo que Inglaterra es a Europa, y lo que Cuba es a América: islas.
Quien quiera entender que entienda.
A partir de esta configuración multipolar de al menos cinco regiones consulares, en caso de conflicto, serán las cabezas proconsulares de la región en donde se genere un conflicto, los encargados de poner paños fríos en cada caso, sin ingerencia de otros procónsules, y menos de EEUU, que se tendrá que hacer cargo proconsular de su región, que en ningún caso podrá extenderse más allá del Caribe. Ese es su nuevo rol.

Ello explica también, aunque de modo indirecto, por qué Colin Powel, republicano y mano derecha de Bush padre le diera el apoyo explícito al candidato demócrata Barak Obama.
Pero ¿por qué lo explica? Primero que nada Colin Powel es dinasta inglés, pues es descendiente del Virrey inglés en Jamaica y de una esclava negra, pero reconocidos por el Virrey como dinastas legítimos. Y por eso fue la mano derecha de Bush, también dinasta.
Y ¿por qué apoyó a Obama? Porque EEUU, no puede seguir siendo una potencia belicista fuera de su zona de influencia, y eso es lo que predica Obama.

Quedaría incompleto el análisis si no se hablase del futuro emperador, que será el futuro rey de Inglaterra, cuando la reina Isabel abdique a favor de su nieto William.
¿Por qué William y no Carlos? Porque Carlos se convirtió a la religión de su abuela paterna, es decir a la religión greco-oriental, abandonando al anglicanismo, y renunciando además a su pertenencia masónica, que son dos premisas inexcusables para ser rey de Inglaterra. Además, grave error para ser rey de Inglaterra, el príncipe Carlos ama a Shakespeare. Para quienes entiendan el sentido simbólico y la historia inglesa lo tendrán en claro.

En la Argentina, en general se tiende a pensar que la reina Isabel no tiene ningún poder. Grave error de apreciación porque tiene mucho poder, mucho más de lo que se suele pensar. ¿O los Rothschild no son dinastas ingleses? Sin embargo su poder es menor del que va a ostentar su nieto siendo rey, pues William por ser varón, podrá a su vez ser cabeza de la Iglesia Anglicana, cosa que Isabel no puede por ser mujer, y también podrá William ser cabeza de la Masonería, cosa que tampoco Isabel puede por ser mujer. Y por eso hoy la cabeza masónica es el Duque de Kent y no la reina.
Ahora bien, esas tres diademas, el aura real, el aura sacro y el aura iniciático son lo que distinguen a un emperador de un mero rey. Y todo esto ocurrirá no más allá de cinco o seis años, según tarden en acomodarse cada procónsul en su zona.

Permalink Dejar un comentario

¿Qué somos, bolivarianos o sanmartinianos?

Octubre 18, 2008 at 8:22 am (internacional, politica) (, , , , )

Un texto para los amigos de Bolivia.

Cuando Simón Bolívar y José de San Martín se reunieron en Guayaquil en 1822, no se sentaron frente a frente sólo dos generales victoriosos unidos por el mismo ideal de la independencia americana, sino también los portadores de dos concepciones opuestas del poder.
Bolívar y San Martín fueron dos personalidades tan extraordinarias que Plutarco (46-119) no habría vacilado en incluirlos en sus famosas Vidas paralelas . Cuando América se emancipó, el nuevo continente tuvo que llenar el vacío de poder que le dejaba el tumultuoso alejamiento de sus tutores europeos. Para remediar esta carencia, surgieron dos modelos políticos. Uno personalista, el de Bolívar. Otro institucional, el de San Martín.
Como acaba de hacerlo notar Natalio Botana en “La semana internacional” del último domingo, Bolívar aspiraba a lo que se dio en llamar la presidencia perpetua . Luego del retiro de San Martín en Guayaquil, el gran venezolano pudo ejercer la presidencia simultánea de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Una presidencia que era, en su intención, “perpetua”. El proyecto “bolivariano” finalmente fracasó, pero su diseño apuntaba a reemplazar el mando de una persona, el rey español, por el de otra persona, el caudillo latinoamericano que aspiraba a ser Bolívar, de modo tal que el vacío de poder generado por el alejamiento de un mando unipersonal situado en Europa fuera cubierto por un nuevo mando unipersonal de origen criollo, cambiando de este modo la titularidad pero no la sustancia del poder.
Botana incluye esta cita de Bolívar, que avaló su proyecto con las siguientes palabras: “El presidente de la República viene a ser en nuestra Constitución como el sol que, firme en su centro, da vida al Universo”. Si bien el libertador venezolano confesaba su fe republicana, el hecho es que quiso demorar la creación de una auténtica república en América latina.
Bolívar pretendió sustituir el personalismo monárquico español por un nuevo personalismo sólo aparentemente republicano. Por eso nuestro Alberdi, al advertir que la independencia “externa” de España podría no equivaler a la libertad “interna” de los latinoamericanos, se preguntó angustiado: “Ahora que nos hemos liberado de España, ¿quién nos libertará de nuestros libertadores?”
El renunciamiento
Hay dos maneras de fundar un régimen político. Una es prolongar sin plazos el poder del que ha liberado al país de su antigua dependencia. Este fue el método de Bolívar. La otra es abrir el juego del poder a nuevos actores para que, entre todos, habiliten la “libertad interna” de los ciudadanos. Este fue el método de San Martín. Un método que, en vez de exaltar al libertador de la antigua dependencia, lo llevó en dirección del renunciamiento .
Este es el método que no inaugura la pasajera exaltación de un hombre, sino la larga vigencia de un sistema. Es que los fundadores de un sistema sólo lo son cuando se van . Tenemos altos ejemplos de ello en América. George Washington, el primer presidente de la democracia norteamericana, sólo la fundó de verdad cuando, después de haber ejercido el poder por dos períodos sucesivos de cuatro años, entre 1789 y 1797, decidió irse a su granja como el héroe romano Cincinato. Fue a partir de ahí que los Estados Unidos iniciaron su larga travesía republicana, que lleva más de dos siglos de ininterrumpida vigencia.
Pero el ejemplo de Washington no ha sido el único en América. En 1994, después de haber ejercido por cuatro años la presidencia de Chile tras la dictadura de Pinochet, Patricio Aylwin resistió a pie firme las presiones que lo incitaban a promover el cambio de la Constitución para ser reelecto. La república estable que es hoy Chile nació en ese momento de renunciamiento, porque, desde su gran ejemplo inaugural, ninguno de los sucesores de Aylwin ha pretendido la reelección inmediata. El Chile de hoy es una auténtica república porque no prevaleció en sus inicios ningún “bolivariano”.
Pero no habría que irse demasiado lejos de nuestras playas para encontrar otros presidentes “sanmartinianos”. La fórmula del renunciamiento no pudo aplicarse entre nosotros en vida del Libertador porque la “dictadura perpetua” de Rosas duró de 1829 a 1852. No bien aprobada la Constitución de Alberdi que todavía nos rige, empero, Urquiza, el primer presidente constitucional, no buscó ser reelecto. Después vino la serie de los grandes presidentes, de los Mitre, Sarmiento, Avellaneda y Roca, ninguno de los cuales aspiró a ser reelecto de inmediato y sólo uno de los cuales, Roca, fue reelecto después de dos períodos de seis años, en cuyo transcurso otro presidente de la talla de Pellegrini pudo gobernarnos. La Argentina del impar crecimiento económico de fines del siglo XIX y de principios del siglo XX, en suma, no fue bolivariana sino sanmartiniana.
¿Bolívar vuelve?
¿La Argentina de hoy sigue siendo sanmartiniana? Es lícito dudarlo. El proyecto de elegir a uno de los Kirchner en lugar del otro en octubre, ¿no se parece más en cambio a la pretensión de fundar una “copresidencia perpetua”, de signo bolivariano?
¿A qué se debe en todo caso el eclipse de nuestra tradición sanmartiniana? Podrían encontrarse dos causas de esta regresión institucional. Una, la hostilidad de piel de los Kirchner contra las Fuerzas Armadas, que implica retirar de escena no sólo al más grande de los generales de nuestra historia, sino también a ese héroe contemporáneo que es el capitán Tarapow del Irízar. La otra, la influencia confesadamente bolivariana del dictador venezolano, Hugo Chávez, que mañana volverá a visitarnos con sus manos repletas.
Cuando Chávez se confiesa bolivariano, quiere hacer dos cosas. Una, homenajear con justicia a uno de los dos grandes libertadores latinoamericanos. La otra, replicar el modelo bolivariano de la “presidencia perpetua”. La ambición del poder ilimitado que tiene en Chávez su máxima expresión en nuestra América viene a coincidir por otra parte con nuestra historia reciente porque, de Perón en adelante, la idea de la presidencia perpetua se expandió entre nosotros.
A poco de ser elegido presidente en 1946, en efecto, Perón promovió con éxito una reforma constitucional que incluía la reelección indefinida del presidente. Su ejemplo fue seguido después por dos gobiernos militares que, con diversos métodos, pretendieron un poder sin plazos: el de Onganía en 1966 y el de Videla en 1976. Pero la Constitución de 1853 volvió con la democracia en 1983 hasta que Menem quiso y obtuvo, con el respaldo de Alfonsín, el regreso de las reelecciones inmediatas.
Cuando Chávez impuso de nuevo la meta de la presidencia perpetua, pues, encontró una Argentina políticamente predispuesta. Una Argentina, más que sanmartiniana, bolivariana. Y en cuanto a los Kirchner, ¿quién se animaría a adscribirles una vocación sanmartiniana? En Cuba y en Venezuela, en Ecuador y Bolivia, y también entre nosotros, se expande hoy entre los latinoamericanos el personalismo autoritario que heredamos de España y que nuestra madre patria ha abandonado, sin embargo, desde la muerte de Franco en 1975 para convertirse, seguida por naciones como Chile, México, Brasil y Uruguay, en una de las democracias exitosas de nuestro tiempo.
Por Mariano Grondona

Permalink Dejar un comentario

Siguiente Página »