Detengamos la contaminación
| Greenpeace Argentina
En estos días, en la Legislatura porteña,el gobierno y distintos grupos sociales se encuentran debatiendo sobre el futuro de la basura porteña. El Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Pablo Piccardo, continúa defendiendo un plan que aumentará la cantidad de basura y, por consiguiente, el tamaño y número de los rellenos sanitarios contaminantes en el Gran Buenos Aires. Meses atrás el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, firmaron un acuerdo en el que se establece la creación de dos nuevos rellenos en la provincia. Si bien aún no han declarado cuales serán los municipios que reciban la basura porteña, el Gobierno de la Ciudad solo contribuirá pagando un canon más alto por deshacerse de la basura. susana, no permitas que el gobierno le ponga precio a la salud de nuestra gente. Exigiles que cumplan la ley. Hacé click aquí. El gobierno no responde a las críticas de los vecinos de la Ciudad y del Conurbano ni de las organizaciones sociales. En cambio continúa promoviendo un plan contaminante de gestión de residuos que sólo tiene como meta la perpetuación del enterramiento de basura en rellenos y es funcional solamente al negocio de las empresas recolectoras. Debemos hacer que el gobierno porteño escuche nuestro reclamo. La solución está en sus manos. Solo deben aplicar la ley “Basura Cero” y comprometerse, mediante la separación y reciclado de materiales, a reducir la basura y la contaminación que genera. Exigiles que la cumplan. Hacé click aquí. Demostrale al gobierno que a vos sí te importa evitar la contaminación y el destino de la basura. Gracias por tu compromiso, Eugenia Testa. coordinadora unidad politica |
Inicia el MCS ? (Mercado Comun Sudamericano)
Por Nora Veiras Desde Brasilia Bajo un sol abrasador que hacía brillar sus cascos dorados y penachos, la guardia de honor de los Dragones de la Independencia recibió a Cristina Fernández de Kirchner en la inmensa explanada del Palacio del Planalto. Inácio Lula da Silva la esperaba como anfitrión de la visita de Estado. El despliegue ceremonial tuvo su correlato en el encuentro bilateral. "Mi querida amiga" y "mi querido amigo" fueron los apelativos con los que los presidentes de Brasil y Argentina se trataron después de firmar los acuerdos conjuntos. "La recuperación del peso y el real como monedas de intercambio, dejando de lado al dólar, no sólo tiene significación económica sino también cultural." Cristina Kirchner destacó ese dato que según Economía entrará en vigencia el 3 de octubre como uno de los logros de su paso por Brasilia, donde se siguieron "derribando obstáculos" para la integración. Lula fue más allá y aseguró que "el pago en moneda local es un primer paso para la integración monetaria regional". Poco después de las 11, la Presidenta tuvo con Lula el programado encuentro bilateral. El brasileño la felicitó por la decisión de cancelar la deuda con el Club de París, reiteró su apoyo para que el ex presidente Néstor Kirchner presida la Unión de Naciones de Sudamérica (Unasur) y le anunció que el Senado está pronto a aprobar la incorporación de Venezuela como socio pleno al Mercosur. En paralelo, ministros y secretarios de Estado de ambos países debatían los últimos detalles de las negociaciones. Los presidentes se sumaron a la deliberación y después firmaron cuatro documentos conjuntos. El titular del BNDS de Brasil y los presidentes del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, y del BICE, Miguel Peirano, rubricaron el convenio para avanzar en líneas de financiamiento de proyectos conjuntos. Luego, Martín Redrado se acercó al estrado junto con su par del Banco Central de Brasil, Enrique Meirelles, y puso su firma para el inminente intercambio en moneda local. La posta la tomó el ministro de Planificación, Julio De Vido, con el acta para acelerar los tiempos de construcción la represa de Garabí, la primera central hidroeléctrica binacional. Dos horas y media más tarde, argentinos y brasileños cruzaban en caravana la Avenida de los Ministerios para internarse en el Palacio de Itamaraty, el edificio que emerge en medio de una laguna artificial. Lula llegó antes, acompañado por su esposa, Marisa, y aprovechó para chichonear con la prensa sobre fútbol. –Hoy de la selección habla el vicepresidente –delegó. La noche anterior, el triunfo 3 a 0 frente a Chile le había dado oxígeno a Dunga, el técnico que él juega a desplazar. Apenas arribó CFK, los funcionarios, escoltados de cerca por los periodistas, subieron para el almuerzo de bienvenida-despedida. Desde el atril, Lula instó a "aprovechar el momento especial" que viven ambos países. "Brasil es el primer socio de Argentina. El intercambio anual asciende a 30 mil millones de dólares, diez veces más que en la última década. El 70 por ciento de lo que Argentina le vende a Brasil son productos manufacturados con alto valor agregado. Más de trescientas empresas me acompañaron a principios de agosto a Buenos Aires y son testigos de ese comercio." El presidente enumeró los proyectos comunes como "el aceleramiento de los plazos para la construcción de Garabí, la ambiciosa cooperación en materia nuclear por medio de consorcios productivos, el desarrollo de un satélite de observación de los océanos". También introdujo un tema que no fue explicitado en los documentos: "Argentina debe y puede participar en la infraestructura necesaria para la explotación de petróleo", a partir de las reservas marítimas descubiertas en la plataforma brasileña. En las cinco carillas que duró su discurso, Lula aseguró también que en 2009 se empezará a producir el vehículo militar Gaucho, desarrollado entre los dos países, y que se está conversando para que la fábrica del Area Material Córdoba se asocie con Embraer en la fabricación de aviones. Tuvo un párrafo para avanzar en el intercambio sobre "la televisión digital que es decisiva para el desarrollo industrial y la democratización de la información". La integración con la Argentina la enmarcó en el proceso regional. En la última Ronda de Doha Brasil se diferenció y defendió junto con los países más poderosos la eliminación de barreras proteccionistas. Lula ayer instó a la Presidenta a concluir juntos en Doha, porque Argentina y Brasil tienen mucho para ganar. "Mi querida amiga, proponemos que en la negociación con otros bloques regionales el Mercosur hable con una sola voz", y reiteró que "a los problemas del Mercosur se los resuelve con más Mercosur".